T.3. 2ESO: Apertura a Dios: a la trascendencia

Para comprender lo que significa este tema, tenemos que definir la palabra “Trascendencia”. Así, podemos descubrir que está vinculada a atravesar algún tipo de límite, ya sea físico o simbólico. Más aún, a un nivel espiritual o filosófico, la trascendencia está vinculada a aquello que está más allá del mundo natural. Está asociado a lo inmortal y a lo esencial. Trascender es sobresalir, alcanzar de una forma u otra algo que está fuera de los límites que impone el cuerpo.
Por lo tanto, creo que un primer paso práctico para entender lo que significa este concepto es fijarnos en algo tan cercano y tan lejano a la vez como lo es el firmamento. No sé si lo has hecho alguna vez, pero si en algún momento te acuestas y miras el cielo, te vas a dar cuenta de algo increíble que sucede a tu alrededor. Pero ese descubrimiento te lo dejo a ti con la esperanza de que alguna vez puedas vivirlo y te dejes tocar por la inmensidad de lo que puedes ver. En todo caso, este vídeo te puede ayudar


Ahora bien, si es cierto que, si te detienes bien, hay una serie de preguntas que comienzan a surgir: ¿qué hago aquí? ¿de dónde vengo? ¿hacia dónde voy? ¿quién soy yo en medio de todo el universo? Todas estas preguntas conmueven la propia vida y hacen que adquiera un sentido profundo que solo tú eres capaz de descubrir.

Sin embargo, en todo esto de la apertura, hay una serie de realidades que se relacionan íntimamente. Realidades que al comprenderlas y conocerlas nos van a facilitar a su vez nuestra propia maduración personal, mejorar nuestras relaciones personales e incluso disponernos para la apertura a Dios.

Apertura personal

Lo primero que deberíamos hacer es considerar la apertura personal. Es decir, el autodescubrimiento de lo que uno es y vive, de la propia realidad con todo lo que ello supone: fortalezas y debilidades, sentimientos y emociones, pensamientos e impulsos.

Esta apertura nos invita a descubrirnos tal como somos, sin máscaras o contradicciones. Al final, ¿de qué nos sirve mentirnos cuando nadie, salvo nosotros, nos está juzgando? ¿de qué nos sirve usar una máscara cuando nos vemos frente al espejo cuando lo más valioso que existe es reconocernos?

El requisito para llevar adelante este proceso de apertura no es otro que el de trabajar la autoestima, la coherencia personal, la búsqueda y la alegría por saber que uno está en lo que debería estar.

Claro que habrá momentos de dificultad; esto es lógico. Nuestra realidad personal es compleja y sería una injusticia decir que todo tiene que estar en orden siempre en nuestra vida. Por ejemplo, cuando vivas situaciones en los que todo lo que dabas por hecho y que lo tenías seguro en tu vida se viene abajo. También será complejo cuando no logres descubrir todas tus fortalezas o no entiendas nada de lo que sientes o por lo que te emocionas.


Pero quedarte en esas dificultades es una opción fácil. Sería como convencerte que la mediocridad debe ser la reina de tu vida y que todo lo demás es una batalla que no te corresponde luchar. Por ello, lucha, esfuérzate, y detente a mirar tu vida: ¡vale la pena!

Carlos Alvarado

Buscador apasionado de la verdad. Educador por convicción. En constante afán de aprender. Abierto a lo que cada día, sorpresivamente, me pueda ofrecer.

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